In Memoriam

Siempre en nuestros corazones

El recuerdo de nuestros seres queridos, sean personas o mascotas, siempre ocupa un lugar especial en nuestro interior. Cada uno de nosotros ha vivido momentos únicos y memorables que se quedan grabados en nuestra memoria. En este caso, queremos rendir homenaje a nuestros amados shelties, quienes han dejado una huella imborrable en nuestras vidas y en nuestros corazones.

Eva

Nuestra primera sheltie EVA (Ilerda de Casa Ferma) fue el comienzo de una aventura maravillosa. Desde el primer día, su energía y alegría llenaron nuestro hogar. Con ella aprendimos a amar esta maravillosa raza que se caracteriza por su inteligencia y lealtad. EVA no solo fue una mascota, sino una compañera de vida que nos enseñó a ser mejores personas.

Con ella aprendimos los valores de la paciencia y la dedicación, ya que al entrenarla para hacer agility, cada pequeño avance se celebraba como un gran logro, siempre disfrutando de cada momento, ella era la sheltie mas simpática que jamas conocimos.

Participó en competiciones junto a todos los miembros de la familia, ganando varias veces la liga en Madrid y logrando multitud de podios. Las mañanas de entrenamiento, los paseos al aire libre y las competiciones son solo algunos de los recuerdos que atesoramos con cariño. EVA siempre nos motivaba a dar lo mejor de nosotros, no solo en el deporte, sino en cada aspecto de la vida.

Su espíritu luchador y su amor incondicional nos enseñaron a enfrentar los desafíos con una sonrisa. Gracias a ella, hemos creado lazos más fuertes como familia, y su legado sigue vivo en nuestras memorias.

La cachorra eterna, luchadora, ángel de luz, Cristal moonlight Itzae de sunny shelties, llegó a nuestras vidas como un rayo de sol. Desde su llegada, supimos que era algo especial. Ha dejado una huella enorme en nuestra vida, y nos ha enseñado el significado de la palabra LUCHAR. Itzae vivió con María una vida corta pero intensa, llena de aventuras, risas y momentos de felicidad.

Participó en agility, donde su agilidad y destreza nos asombraron. Cada carrera que completaba era una celebración. Nos llevó a rutas inolvidables por la montaña, donde exploramos la belleza de la naturaleza juntos. Era la sombra de María, siguiendo cada paso y disfrutando de cada momento. Su amor por la vida era contagioso y nos inspiró a vivir plenamente.

ITZAE